A lo largo de la Historia, los hombres y mujeres que han tenido, o tienen, una energía empresarial, han representado uno de los pilares fundamentales en el proceso de creación de empresas. Según Peter Drucker , el ser empresario es una práctica que como la medicina, o la ingeniería, requiere conocimientos, habilidades, actitudes, aptitudes, atributos, pero principalmente trabajo para conseguir la formación y el desarrollo que esta carrera exige.
Si nos paramos a pensar cuáles son los aspectos que representan las fortalezas especiales de los empresarios, que implican un efecto triunfante en sus emprendimientos, podríamos citar los siguientes: actitud, oportunidad, visión, talento, fundación y comunicación.
Actitud
La actitud influye directamente en el superación de cualquier meta, no sólo hace falta ser optimista, sino que se necesita alguna cosas más incluida en las condiciones y creencias de los empresarios exitosos.
Las condiciones a las que anteriormente me he referido son, por ejemplo el compromiso, los principios, ser extrovertidos, apasionados, inquietos y adaptables, son los mandamientos de todo empresario. Pero, por otro lado, también hay algunas condiciones que muestran los empresarios y que parecen significar todo lo contrario a lo que he mencionado antes. Pueden mostrarse concretos o ser lo opuesto a lo anteriormente comentado, son dos fuerzas opuestas que están en balance. Pueden ser tan específicos y generales como lo deseen, les puede gustar el riesgo y no toleran la incertidumbre; les gustan las cosas sencillas, y suelen ser complicados, y finalmente, la estrategia y la suerte pueden en determinados momentos ser sinónimos para ellos.
Oportunidad
Las oportunidades son el néctar para los empresarios. Descubrir o identificar una oportunidad para ellos no es difícil, más aún, si consideramos que constantemente nos rodean y sólo están esperando ser descubiertas. El empresario llega a estar más alerta y atento de su contexto. Toma un control más activo sobre la información y descarta la que considera irrelevante. Ellos constantemente buscan más estímulos e información, así como patrones y conexiones que puedan generar una oportunidad. Las oportunidades que ellos esperan, pueden venir de lo que les apasiona, se les facilita, contactos, tendencias, problemas, e incluso, de lo inesperado.
Visión
Una vez que se tiene la actitud y la oportunidad, ahora es necesaria la visión. El empresario generalmente está ocupado y estresado, por lo que la pérdida de tiempo no es una opción atractiva para él. La visión ayuda al empresario a concentrarse en lo realmente importante y evita que su mente vaya de un tema a otro sin haber concretado algo, como las mariposas que visitan la flor más atractiva por unos segundos y entonces, vuelan hacia otra.
En un principio un negocio no es más que un conjunto de ideas. El hecho de emprenderlo se fundamenta en la certeza de que la nueva organización puede ofrecer cierta clase de productos o servicios a algunos clientes, en determinada área geográfica utilizando algún tipo de tecnología y a un precio provechoso. Este es la visión que debe encontrar el empresario, y mantenerlo en el sentido de que siempre estará buscando ideas y herramientas que le ayuden a fortalecerlo.
Talento
El empresario puede no contar con el conocimiento experto, sin embargo, reconoce el valor de éste y la forma en la cual puede ser aprovechado. El empresario además de su propio talento, necesita poner a trabajar en armonía el talento de otras personas para lograr los objetivos propuestos, ya que es muy difícil seguir el camino solo. Los mejores empresarios tienen la habilidad para encontrar a las personas adecuadas y entonces motivarlas, y trabajar con ellas para lograr cosas interesantes. Esta habilidad puede ser instintiva, pero también puede ser aprendida y practicada.
Fundación
El fundador y líder de la empresa debe dedicar su tiempo a construir. El personal debe estar realizando el trabajo, de lo contrario, el empresario simplemente habrá iniciado un negocio para haberse dado trabajo a sí mismo (autoempleo), por lo que debe tener la libertad de ser alguien que construya para el futuro. El primer aspecto a considerar es que el negocio perdure y que sea capaz de funcionar con o sin él. No es aventurado pensar que el negocio, si todo marcha bien, puede ser un legado. Para esto, es necesario que el empresario trabaje en la consecución de otros aspectos que fortalecerán la idea de un negocio sostenible: marca, equipo, recursos, sistemas y seguridad.
Comunicación
Lo primero que debemos entender acerca de la comunicación, es que todo lo que dice el empresario habla de sí mismo y de su negocio. Aún cuando no se esté comunicando, esto quiere decir algo, es decir, no sólo hace un escrito o mantiene una conferencia telefónica, siempre están creando un contacto con sus audiencias objetivo en una variedad de formas, involucrando las personas con el trabajo de la empresa, creando lealtad, y mucho más. Los empresarios no ejercen su potencial por sí solos. Su habilidad está en formar equipos de personas, para que sus logros sean mayores trabajando juntos. El empresario los dota de una visión y los inspira para lograrlo.
viernes, 16 de abril de 2010
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